La caverna de Santimamiñe
Se encuentra en la falda meridional del peñasco “Ereñusarre”. Los dibujos que contiene se descubrieron en 1916.
De ella dice Ramiro Pinilla: “La caverna de Santimamiñe fue morada, templo y enterramiento; los actuales caseríos de los vascos fueron también, hasta hace pocos años, morada, templo y cementerio. Los dibujos que aparecen en las paredes de la caverna son tan perfectos como los de Altamira, aunque carecen de color y ninguno de ellos representa al hombre. Las especies animales representadas son: toro, ciervo, caballo, oso, jabalí y cabra pirenaica. Son grabados en negro y no todos están completos. [ ...] Fue un centro mágico religioso del Paleolítico Superior.”
Y Obermaier, citado por Pinilla dice de esta caverna: “Las figuras de las cuevas del Norte de España y sur de Francia deben fundarse en una idea mágico-religiosa, ya que se ocultan casi siempre en una oscuridad permanente…en los rincones más difícilmente practicables…probablemente se trata de magia de caza, como aún practican algunos pueblos primitivos, basada en la idea de que el cazador adquiere poder sobre el animal tan pronto como ha dominado por medios mágicos su imagen…en la base de esta conducta se descubre la creencia de que la imagen y el símbolo se hallan en conexión ineluctable con los objetos representados.”
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